- Un niño no debe estar solo o cerca de la piscina, ni siquiera por un instante.
- Si un niño se pierde y hay una piscina cerca, hay que revisarla en primer lugar.
- Es recomendable que exista algún adulto entrenado en técnicas de salvamento y reanimación cardiopulmonar que pueda rescatar al niño en caso necesario.
- Se deben tener equipos de rescate, como un salvavidas, una pértiga y un teléfono cerca de la piscina.
- Se deben evitar los flotadores hinchables muy pequeños, ya que ofrecen al niño una falsa sensación de seguridad. El niño debe usar un chaleco salvavidas adecuado a su peso y tamaño. Las manguitas para flotar no son seguras. Recordar que los accesorios de flotación no son niñeras ni un seguro antiahogo.
- Las clases de natación son un apoyo a la seguridad, pero no la sustituyen.
- Las piscinas fijas deben contar con escaleras tanto en la parte baja como en la profunda para facilitar la evacuación y entrada.
- En las piscinas armables de cierta profundidad es recomendable sacar la escalera de entrada sino se usan.
- Se debe tener cuidado de que en las piscinas flotantes los niños no se introduzcan entre la piscina y el suelo, ya que pueden perder la orientación y asfixiarse.
- Cuando no se use la piscina es mejor sacar todos los juguetes y objetos del interior para evitar la atención de los niños.
- Los filtros de piscina deben llevar las tapas para evitar que la succión de las extremidades del menor.
- Si la piscina es privada, es recomendable que se vea su totalidad desde la casa.
- Es recomendable utilizar marcas de profundidad que indiquen las zonas de la piscina.
- Se debe guardar con mucho cuidado los productos químicos e instrumentos de limpieza de la piscina.
- Mantener lejos de la piscina aparatos eléctricos de cualquier tipo.